Mirador del DueroEn el oeste de las provincias de Zamora y Salamanca, donde el río Duero hace frontera con Portugal, se encuentra este espacio natural privilegiado, donde los cantiles se elevan verticales sobre el río, creando ese espectacular paisaje que conocemos como Arribes del Duero.

Sus paisajes más bellos e impresionantes han sido formados durante milenios por los ríos Duero, Huebra y Uces que se encajonan formando profundos y extensos cañones ofreciendo al cisitante unas espectaculares vistas, donde parece que la tierra se ha separado, agrietándose violentamente para dejar paso al agua. En alguno tramos, el discurrir tranquilo del agua se ve interrumpido por impresionantes saltos de agua como el Pozo de Los Humos, con una caída superior a los 50m dejando gotitas difuminadas en el ambiente y dándole así su peculiar nombre.

La actividad humana en las Arribes nos ha dejado su legado en forma de bancales que desafían a la gravedad, cultivando en estos terrenos olivos, almendros y frutales, que, ya rozando el río, dejan paso a los bosques de galería típicos de ribera.

Las peculiaridades del clima de Arribes favorecen el desarrollo de una vegetación de tipo mediterráneo con enebros, encinas, quejigos, jaras, escobas, espliego, lavanda… haciendo que un paseo por su territorio se convierta en un deleite para los sentidos, casando paisajes y olores que sólo se pueden disfrutar si vienes a descubrirlos a las Arribes.

Los cortados y roquedos de las márgenes fluviales dan cobijo a un gran número de especies en peligro extinción, que podremos disfrutar mientras nos sobrevuelan proyectando su sombra bajo nuestros pies, por lo que el uso de prismáticos se hace relevante si se quiere tener una experiencia plena en este entorno.