El espacio natural (también incluido en la Red Natura 2000 y zona LIC) es un canto a la sostenibilidad de estos espacios gracias a su contribución a restaurar el hábitat natural de numerosas especies, alterando lo mínimo posible los espacios donde habitan desde cigüeñas negras y buitres en las alturas hasta el misterioso lince ibérico que sólo disfruta de su tiempo en entornos perfectamente conservados y con poca intervención humana y el lobo ibérico como auténtico rey de nuestros bosques más tranquilos.

Su ubicación, compartiendo una parte con la Sierra de Gata al Sur y con la frontera de Portugal al Oeste, lo convierten en un espacio con una importantísima diversidad natural y cultural de primer orden desde donde nace el río Águeda que regará la zona norte de Cáceres.

Los impresionantes bosques de roble rebollo nos harán disfrutar de este espacio en cualquier época del año convirtiéndose en una explosión de colores entre otoño y primavera con la caída de las hojas de estos árboles de formas caprichosas. También son importantes las repoblaciones de pino resinero (muy unido a las tradicionales explotaciones de esta materia prima en la zona) y los pinos silvestres en las cotas más altas que nos sorprenderán con su fuerte color salmón y sus podas naturales para proteger el bosque donde habitan.