Pandero Cuadrado de Peñaparda, es un instrumento musical de percusión, tan antiguo como la memoria de los peñapardinos, que ha conseguido estar vivo hasta nuestros días. Peculiar y característico, así es el pandero cuadrado.

Vivas aún están las diestras manos que lo elaboran. Manos de mujer, que curten con sal y cenizas la piel de cabra con la que se fabrica con el mismo talante que cosen y envuelven su bastidor de madera, sin dejar en su interior de colgar sus cascabeles.

También son ellas las que lo tocan: “las pandereras”. Y la forma de hacerlo es igualmente especial. Lo colocan sobre su pierna izquierda, que ha de permanecer ligeramente elevada, entretanto, con la mano derecha golpean con una baqueta el arco de madera y, con la otra mano atizan directamente sobre la piel. Manteniendo vivas con su ritmo, muchas de las canciones y danzas que se bailaban y se bailan a su son.