Terraduero


De su caserío destaca su espléndida iglesia, construida en sillería de granito meticulosamente cincelada. A la vista destaca su presbiterio cuadrado y más alto que la nave, sobre cuya cumbre y esquinas se yerguen airosos pináculos muy moldurados. La fachada oeste muestra detalles artísticos más suntuosos y gratos, abriéndose en ella su puerta principal, con formas de rectángulo animado por pequeñas orejeras en sus vértices. Su marco, se acompaña de un par de pilastras estriadas y un frontón triangular superior que en la actualidad se encuentra vacío. A los lados hay dos óculos rellenos con tracerías pétreas de diseño cruciforme. Sobre lo más alto emerge una espadaña, en la que se divisan dos grandes ventanales para las campanas y un agudo ático superior.

En el interior destaca la bóveda de piedra de la capilla mayor y la cubierta de madera para el resto de la nave. Hay varios retablos barrocos, el principal con cuatro columnas salomónicas, en los que se entroniza la imagen de santa Marina, la titular de la parroquia, flanqueada en uno de sus laterales por el altar de santa Ana. Sobre la pared del atrio se muestra un sobrio y expresivo crucero, asentado sobre una gran piedra circular. El fuste lleva diversas estrías y largas series de imperfectas bolas o discos encadenados. Arriba, en la cara principal, se reprodujo la figura del Crucificado, quedando en el envés la de la Virgen, de gruesos vestidos acampanados. 

Por los datos catastrales contamos con la fecha de 1585 para Sta. Marina de Castromil.